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Colegio en Novo Mesoiro, A Coruña -concurso-
– Concurso –

Localización
Novo Mesoiro, A Coruña

Colaboradores
David Fernández Antuña
Luis Miguel Fernández López
Borja Díaz Carro
Saul Gómez Rubio






Memoria & Fotografías

Proyecto para la construcción de un nuevo colegio en el barrio de Novo Mesoiro de A Coruña. El planteamiento sigue las ideas desarrolladas en el proyecto Repensando la Escuela


La Consellería de Educación saca a concurso la redacción de un proyecto para un colegio de educación infantil y primaria. Un centro de nueva planta. Un caso realmente excepcional y una gran oportunidad para volcar los trabajos de investigación realizados desde hace años en el campo de los espacios para la educación.

Novo Mesoiro es un barrio de nueva creación con edificios de gran altura en un área extremo de la ciudad, en un entorno ya rural. Este contacto no ha sido resuelto y la calidad del espacio público es realmente mejorable. En un extremo se encuentra la parcela destinada a dotaciones donde se plantea la construcción del centro. El proyecto nace con polémica pues las asociaciones vecinales se oponen al modelo propuesto por la Consellería al no incluir en el mismo centro los niveles de educación secundaria. Los vecinos proponen un modelo que la administración usa sólo en el rural CPI (centro público integral) donde tengan cabida todos los niveles. Lo cierto es que por las circunstancias anteriormente citadas el centro se encuentra en una situación híbrida en un choque brusco entre suelos urbanos y rústicos. La topografía y la superficie son también una limitación si bien parece haber un acuerdo entre administraciones para la obtención de más espacio destinado en principio a patio escolar, datos éstos que en cualquier caso no forman parte del concurso.

Estos procesos tampoco incluyen con la participación  del futuro claustro lo que impide una aplicación de los modelos que ya hemos aplicado en otros centros a través del programa #repensandolaescola. En cualquier caso y aunque no nos dedicamos a la lotería ni al bello arte de los concursos de arquitectura decidimos presentarnos a éste. En un ambiente de escepticismo y no faltos de humor dedicamos dos semanas a tratar de aplicar nuestras ideas sobre el espacio educativo en un caso real y actual.*

Tratando de analizar a través de la práctica profesional el porqué del precario estado de nuestros centros educativos, porqué la escuela permanece cerrada al espacio público, porqué ha perdido el carácter de pieza urbana singular y referente urbano. Porqué  salvo honrosas excepciones nos encontramos tantos nuevos centros anónimos y anodinos llenos de remiendos fruto de los años de envejecimiento sucesivo y de ampliaciones a golpe de la necesidad sin proyectos globales. Planes de accesibilidad, ascensores incrustados en huecos imposibles, patios cubiertos, carencia de jardines, de árboles, patios de juego ausentes de proyectos didácticos. En definitiva un aparente olvido que no ocurre con otras dotaciones como las deportivas, los museos, centros cívicos o auditorios que en los últimos años hemos visto prodigarse por todas nuestras ciudades en las últimas décadas. En paralelo ¿ Qué está ocurriendo con el colegio? ¿Porqué este tipo de concursos?

Se trata de un concurso  para entregar en 15 días, para la ejecución de un centro de 2944 m2 con un presupuesto de 4.086.393 € y unos honorarios de 70.284.79 € (menos de un 2%). Una vez fallado el concurso el equipo tendrá dos meses de plazo para la redacción del proyecto todo ello inmerso en un ambiente pre electoral (2016 fue un año activo en Galicia con elecciones autonómicas y nacionales).  No se trata aquí de analizar el fallo del concurso pues tampoco se sabe nada del proyecto ganador pero si de lo que hemos aprendido y de las conclusiones del proceso.

El espacio educa es una condición ya conocida desde nuestros más legendarios educadores la importancia dada desde Montesori o Malaguzzi crean una tradición de la que sus puntos fundamentales son plenamente actuales. El carácter experimental de estas propuestas generan un halo épico que engrandece la historia sin embargo lejos de la utopía consiguieron llevarlos a cabo. Esa mezcla de utopía y realidad crea un balance que creemos indispensable y completamente actual, entender el colegio como pieza urbana fundamental enlazada estrechamente con la sociedad.

Es precisamente esta preocupación por devolver la dignidad perdida al espacio educativo lo que profesores como Santiago Atrio están tratando de recuperar a través de un Máster en la Universidad Autónoma de Madrid, Máster que consideramos fundamental y del que tenemos grandes expectativas.

Fruto del proceso de participación en el concurso descubrimos la existencia de un documento de uso interno, muy interesante sobre recomendaciones   constructivas parcialmente adaptadas (la parte de instalaciones es quizá la más floja) generalmente referidas a cuestiones de  mantenimiento. Esta es efectivamente una cuestión clave en un centro de estas características y de cualquier obra pública sin embargo no debe ser una losa sobre cualquier intento de generar arquitectura en estos centros.

Dentro de las posibilidades y ante el panorama descrito desarrollamos un proyecto-manifiesto donde conscientemente nos alejamos del ratio de inversión propuesto para una pieza de volumetria fundamental como es el patio cubierto. Precisamente esta pieza es la que permite salvar el salto topográfico de la parcela creando una gran plaza pública donde se instala la biblioteca. Dentro de una idea global que permita abrir al uso comunitario gran parte del programa, la parte deportiva a la cota inferior y la biblioteca en la cota de acceso. El comedor como zona de relación ocupa un lugar central en el complejo y las alas de aularios permiten cierta flexibilidad esperando ser complementadas con un amueblamiento que realmente las dote de significado. Espacios racionales que cumplen con los ratios de espacio, iluminación natural y ventilación pero sin alardes formales, dejando ser ocupadas y transformadas por niños y docentes. Lejos de imágenes seductoras de colorines y muebles de diseño que tampoco son acordes a la realidad de un centro de estas características.

El espacio exterior se configura como ámbito fundamental de relación y sociabilidad. Se proyectan zonas diferenciadas en función de las actividades a desarrollar, sean juegos creativos, huertas, espacios deportivos y áreas para autoconstrucción. El arbolado y las gradas y topografías artificiales acotan los distintos ámbitos.


*El Colegio de Arquitectos se hizo eco durante estas semanas de otro concurso también impulsado desde la Consellería de educación para el diseño de un logotipo para los centros escolares pero nada sobre éste.



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