Learning by doing. Aprendiendo del error

Learning by doing¬†es el mantra que gu√≠a una manera de entender la educaci√≥n y tambi√©n el ejercicio de cualquier profesi√≥n. En momentos de redefinici√≥n de tantos aspectos de nuestra sociedad, la frase puede interpretarse de manera tan flexible como estemos dispuestos a interpretar ambos verbos, ¬ŅQu√© aprendemos? y ¬ŅQu√© es hacer en nuestros d√≠as?

 

Lo que el alumno aprende ya ha dejado de identificarse con lo que el maestro ense√Īa, el alumno pasivo-receptor ya no est√° o no deber√≠a estar en la metodolog√≠a docente. El¬†proceso¬†gana enteros en un mundo que¬†no se debe analizar en est√°tico, unipersonal ni unidireccionalmente, donde la obra ha de abandonar su objetivo de resultado final, conclusivo. Los procesos han sido abiertos desde siempre y los ensayos, las pruebas m√°s o menos atrevidas han participado del proyecto desde sus or√≠genes. Por otro lado el proceso de aprendizaje es un proceso continuo y vital que afecta a toda la vida profesional. Bajo estas premisas acepto la invitaci√≥n de Veredes para inaugurar una serie de textos/caso donde el acto de aprender ha hecho evolucionar a trav√©s del error el conocimiento en campos concretos o ha terminado por generar ‚Äúobras maestras‚ÄĚ, referentes en que apoyarnos.

 

Si existe un ranking de popularidad en los fracasos en el mundo de la t√©cnica, habr√≠a que dejar un puesto de honor al¬†puente de Tacoma¬†sobre el r√≠o Narrows en Estados Unidos. La gravedad del tema sumada a la documentaci√≥n visual que nos ha llegado, han convertido el caso en motivo viral que invade desde entonces las universidades con el fallo estructural. Viajamos a 1940, la sociedad norteamericana en plena salida de la Gran Depresi√≥n anhelaba los retos y sobre todo el optimismo de la superaci√≥n humana. El d√≠a de su inauguraci√≥n el puente-carrusel apodado como Gallopin Gertie ocupaba el p√≥dium de longitud de puentes suspendidos en un digno tercer puesto, con una longitud de 1600 m y una luz de 850 metros entre soportes. En su dise√Īo se aplicaron los conocimientos del momento,¬† tambi√©n los recortes presupuestarios de siempre, o tal vez un poco m√°s de lo habitual. El dise√Īo original es del ingeniero¬†Clark Eldridge¬†encargado tambi√©n de encontrar financiaci√≥n para la ejecuci√≥n, y ante la imposibilidad de alcanzar la cantidad estimada (siquiera evaluando la rentabilidad de los futuros peajes), se solicita una revisi√≥n del proyecto contando con la asistencia t√©cnica de¬†Leon Moisseiff¬†qui√©n plante√≥ una soluci√≥n capaz de reducir el presupuesto de los 11 millones de d√≥lares estimados inicialmente a menos de 6, todo ello contando con la oposici√≥n de los t√©cnicos del departamento de carreteras del estado de Washington. Pese a todo la soluci√≥n fue aceptada por las autoridades. Tras el fatal desenlace1¬†Eldridge acept√≥ su parte de culpabilidad y su vida termin√≥ por torcerse al caer prisionero del ej√©rcito japon√©s durante la II Guerra Mundial. Por su parte Moisseiff perder√≠a gran parte de su reputaci√≥n en el an√°lisis y dise√Īo de estas estructuras. Nada se sabe, sin embargo, del futuro de la autoridad pol√≠tica que respald√≥ esta decisi√≥n.

 

Se han escrito todo tipo de¬†art√≠culos, se han abierto grupos de recuperaci√≥n de im√°genes de la construcci√≥n, inauguraci√≥n y colapso, se han analizado los diferentes v√≠deos incluyendo el factor de correcci√≥n de tiempos debidos a los formatos de grabaci√≥n para tratar de analizar las frecuencias en la ¬†deformaci√≥n,¬† existen varias¬†fan sites, incluso grupos en recuerdo de la √ļnica v√≠ctima ‚ÄúTuddy‚ÄĚ2¬†un cocker espa√Īol de tres patas‚Ķ Es f√°cil rastrear la historia, las referencias a pie de art√≠culo incluyen interesantes enlaces.

 

Me gustar√≠a sin embargo poner el foco en uno de los personajes intervinientes, ese hombre que se pasea por la estructura en movimiento tomando datos, y al que debemos parte de las im√°genes. Tal vez un secundario, un ingeniero de 45 a√Īos que trabaja para la universidad de Washington y que recibir√° el encargo, una vez inaugurado el puente, de poner soluci√≥n al excesivo movimiento del mismo.

 

Se trata del profesor F.B. ‚ÄúBert‚ÄĚ Farquharson qui√©n ya gozaba de prestigio profesional y dirige un equipo que realizar√° modelos de la estructura a escala 1:200 y 1:20 introduciendo los mismos en t√ļneles de viento. Monitorizados los movimientos de la estructura observan deformaciones en el modelo que no se apreciaban en la estructura real. El estudio genera una serie de recomendaciones encaminadas a mejorar el comportamiento aerodin√°mico del tablero, algunos de los remedios como la instalaci√≥n de tirantes al suelo pudieron incorporarse pero otras quedaron pendientes de aplicaci√≥n.

 

El diagnóstico y cura del puente galopante3 le mantuvo ocupado durante los pocos meses de vida de la estructura y ante las grandes deformaciones producidas el 7 de Noviembre no duda en acercarse al lugar para fotografiar y tomar datos de lo que está aconteciendo. El profesor quiso estar presente hasta el final como un médico que trata a su paciente enfermo de nacimiento, conocía de la debilidad del paciente que adolecía de un exceso de flexibilidad pero mantenía la fe en que la estructura recuperase su figura y saliese victoriosa de la pelea. Sufrió en directo viéndola luchar contra sus temblores hasta su fatal desenlace.

 

El v√≠deo aporta una visi√≥n √©pica al momento, el coche parado a medio camino, los personajes intentando salvar al perro atrapado y al tiempo tratando de realizar una toma de datos para apoyar el diagn√≥stico cient√≠fico de lo acontecido. Los datos cruzados, la fe en la hip√≥tesis, el error, la innovaci√≥n, el paso en falso, la reputaci√≥n‚ĶNo fue el √ļnico puente en colapsar durante aquellos a√Īos pero sin duda es uno de los casos m√°s famosos generando cientos de estudios, diagn√≥sticos y comentarios al respecto no exentos de pol√©mica, en la actualidad la comunidad cient√≠fica a√ļn discute la causa final del¬†colapso¬†debatiendo entre la fina l√≠nea que separa la resonancia y la autoexcitaci√≥n aerodin√°mica.

 

Los diagramas que la prensa reproduc√≠a con las recomendaciones de¬†Farquharson¬†apuntan soluciones en el comportamiento aerodin√°mico de la estructura, temas actualmente ya claramente asimilados en el dise√Īo de estas estructuras sin embargo las im√°genes del hombre en el v√≠deo y sus posteriores declaraciones ofrecen muchos datos a mayores, hablan de la integridad de una persona, de la pasi√≥n de un profesional por resolver el encargo y no dejan de conmover tanto como la propia deformaci√≥n de la estructura. √Čl mismo ser√° el encargado de realizar las pruebas del nuevo modelo de puente, un nuevo intento sobre la misma marca, en 1950 ser√° inaugurado otro puente sobre el r√≠o Narrows que a√ļn hoy se mantiene en servicio y d√≥nde los conocimientos aportados por la primera experiencia sumados a las restricciones de acero derivadas de la Guerra ser√°n fundamentales en el dise√Īo definitivo pero esa es ya otra historia.

 

 

 

 

 

 

 

Notas:

 

1. El peaje de paso era de¬† $.75 para coches y 10 c√©ntimos para peatones, una aut√©ntica experiencia, puente y monta√Īa rusa al tiempo‚Ķ

 

2. Existen numerosas grupos de apoyo al perro fallecido en el colapso. Tuddy era un Cocker Espa√Īol de tres patas seg√ļn los¬†datos.

 

3. El sobrenombre de Gallopin Gertier procede de una popular canción de salón que puede escucharse en el siguiente enlace.