Casita del árbol

Año
2018
 
Localización
Arroyo de Carrizal, Fuentesauco, Zamora.
 
Latitud: 41º 15′ 02,6” N
Longitud: 5º 32′ 02,9” W
 
Una idea de
Juan Queipo González
 
Arquitecto
Fermín González Blanco
 
Equipo
Saúl Gómez Rubio
Luis Miguel Fernández López
Alba Pérez Fernández
Jose María Castrillo Neira
 
Construcción
Ramón
 
Fotografía
Equipo Ediciones Mínimas (Ana Asensio y Milena Villalba)
[Primer Premio: Arquitectura de Sensaciones de fotografía + relato de Pez Globo]
Equipo Fermín Blanco
 
Presupuesto
680€ aprox.



 
 

 

 

 

Memoria & Fotografías

Cualquier niño, en algún momento de su infancia, ha soñado con la idea de tener o poder disfrutar unos instantes de una casita en un árbol. Seguramente cada uno de nosotros tendríamos una imagen mental diferente de cómo sería ese espacio, pero en ninguna de esas imágenes faltaría al menos un árbol y por supuesto que se trataría de un lugar destinado exclusivamente a los niños, donde los adultos estarían restringidos y se podría jugar a multitud de cosas sin tener la mirada atenta de éstos.
 
En este caso el privilegiado fue Juan, quién ha tenido la suerte de que le cedan un gran árbol donde el tío Ramón, con su manejo en carpintería, ha podido construir su casita.
 
La casa del árbol se encuentra situada en la misma parcela que el Refugio de Doña Ana, una experiencia familiar de autoconstrucción. Muy próxima al refugio se camufla entre un grupo de árboles exóticos.
 
Cada casa del árbol es fruto de la cristalización del sueño de un niño, en este caso, el de Juan. Él mismo elaboró una serie de dibujos, que más tarde materializó en forma de maqueta, la cual definía exactamente la forma de la casa y cada uno de los detalles que esta debía poseer.
 
El árbol es el elemento fundamental del proyecto. Desde siempre, han proporcionado a la humanidad la relación más fundamental con la naturaleza. Son elementos que nos impactan, son elementos naturales, que desde tiempos ancestrales han estado vinculados al hábitat, por la protección, por los frutos…
En sí mismos son espaciales. Dan el punto de domesticidad a un espacio en intemperie, en su cobijo nos permitimos desarrollar parte de nuestra vida.
Además son símbolos de la temporalidad, no hay mejor registro del paso de la vida que un árbol y en si mismos son sistemas perfectos de tratamiento y aprovechamiento de energía y recursos.
 
Se eligió una de diversas especies de árboles que contiene este jardín, el definitivo fue un álamo, un ejemplar lo suficientemente fuerte para poder soportar el peso de la estructura. Hay que tener en cuenta que se debe elegir un árbol lo suficientemente resistente, porque debe aguantar el peso de la construcción y el de sus visitantes. Pero, una de las premisas que se debían mantener en el proyecto era la de no dañarlo, el árbol soportaría el peso, pero no sería perforado por ningún elemento.
 
En concreto este álamo se sitúa en una zona de terraplenes, lo que supone que una de las fachadas de la casa se encuentre próxima a la zona de la parte superior del terreno, lo cual, se debe a una decisión del proyectista.
 
Las ideas de Juan se transformaron en planos, para que el tío Ramón pudiera tener una base para su construcción.
 
Pero no toda esta idea del proyecto de la casita se centra en el mero hecho constructivo, si no, que conlleva una serie de conceptos mucho más amplios.
 
¿De dónde vienen sus proporciones?
Las medidas de la casa se encuentran en aparente desproporción y su posición en altura es ambigua, aparentemente baja. El volumen sobresale por ser un poco más grande de lo habitual en este tipo de construcciones, esto es debido a que, Juan desea que su casa sirva para múltiples tareas y poder recibir a sus amigos, a toda su clase si puede ser, y por supuesto que sea accesible.
 
Accesibilidad y privacidad, ¿Qué significa para un niño?
Desde el inicio del desarrollo del proyecto, Juan mantuvo la idea de que en algún momento podría invitar a personas adultas. El niño reclama privacidad y atención a partes iguales. Los espacios libres de adultos son las grandes reclamaciones de la infancia en todos los continentes como bien ha experimentado Tonucci en su ciudad de los niños. Pero al tiempo también reclaman momentos de visibilidad, el niño necesita mostrar sus creaciones, sus dibujos, construcciones, cocinas… Es entonces cuando exigen la presencia del adulto.
Pero en esos momentos especiales en que los adultos son bienvenidos aparecen los problemas, en concreto con los abuelos y con todo aquel que tenga una movilidad reducida. Y es aquí donde aparece el problema de la accesibilidad.
 
Uno de los momentos de mayor diversión para un niño, es la superación de retos en forma de barreras físicas, esa superación les proporciona una alta satisfacción. Esta superación tiende a ir en contra de los criterios de accesibilidad universal, sobre todo en una casa en un árbol.
 
Aquí aparece el concepto de PRUEBA-ERROR, Juan es consciente, después de momentos de observación de la vida en el Refugio, que los abuelos no pueden superar la barrera física que supone la escalera vertical de su litera, y por lo tanto que éstos necesitarían una entrada especial y unas proporciones mayores que las destinadas a los niños. Esto deriva en que la situación de la construcción sea esta zona de terraplenes, lo que permitirá que en la próxima fase de la construcción ésta se complete con un puente levadizo desde la casita hasta la parte superior del terreno. Con estas dimensiones, un adulto de estatura estándar podrá estar cómodo en el interior de la construcción, eso sí, sólo en las ocasiones en que los niños permiten su entrada.
 
El concepto de casita
Más allá de la idea de lugar de juego fuera del alcance de los adultos, el concepto de casita de árbol, engloba la idea de Juego Simbólico, los niños entran dentro y tienen su propio espacio en el que tratan de reproducir el mundo de los adultos, desde el mantenimiento y limpieza, hasta la imitación de las tareas y elementos que componen la vida en el hogar.
 
¿Los huecos?
A excepción de la puerta, los huecos de la casita son únicamente tres. Todos ellos están basados en una forma geométrica, lo que hace que cada uno sea diferente. Contamos con una ventana triangular (la favorita de Juan), una circular y una rectangular. Pero no sólo, las ventanas son diferentes, si no que, en cada una de ellas el sistema de apertura también cambia. No todas ellas proceden del proyecto original sino que como cualquier obra han sufrido cambios debido a decisiones en la fase de ejecución, si bien se ha mantenido la esencia en alto grado.
 
Y además… el respeto ambiental. Algunos datos/recomendaciones técnicas
A la hora de construir una cabaña en un árbol, el primer paso es escoger el árbol y la futura relación de la construcción y el árbol. Son muchos los procedimientos que se pueden seguir, en función del diseño deseado y de la constitución del árbol que se elija.
En esta ocasión el álamo elegido se trata de un ejemplar de tronco robusto pero con ramas de poca entidad, lo que supone que, toda el peso de la estructura lo va a soportar el tronco. La construcción se facilita si la especie elegida presenta una composición con ramas bajas de crecimiento horizontal, tipo castaño o
 
Otra de las premisas mencionada era la de no dañar al ejemplar, el árbol soportaría todo el peso de la estructura, pero no se perforaría con ningún elemento. Esto supuso el empleo de un sistema de empresillado, bastidores atados alrededor del tronco trabajan a fricción, de modo que la estructura queda atada a éste. El sistema se postesa con varilla roscada permitiendo abrir progresivamente en función del crecimiento natural del árbol.
 
Como material, se escogió la madera de pino, ya que es un material asequible, barato y que funciona bien para estructura y para acabados, por esa razón, es el único material empleado en toda la construcción (cubierta incluida). Todo ello, hace que la construcción sea un sistema monocromático y monomaterial. La estructura está compuesta por listones de sección 5×5 y 5×7 cm y la envolvente son piezas de tarima de 14 mm.
El acabado es un fondo y un aceite incoloro. La madera está protegida del agua por su geometría de cubierta y su sistema de lamas solapadas, y su protección del sol deriva de su situación entre la sombra de los árboles con lo cual no se le ha aplicado un tratamiento especial.
 
La escalera de acceso se une a la estructura mediante un sistema de triangulación, evitando el contacto con el suelo alargando la vida útil de la misma, también es cierto que la escalera puede ser un buen punto de apoyo que ayude en la estabilidad general de la estructura aunque en este caso se ha desechado el apoyo.

 

 

 


 
 
 
Presupuesto

Como si de una receta de cocina se tratase, hemos elaborado la receta aproximada con los ingredientes(materiales) empleados en construir la casita del árbol.
 
Madera de pino
Listones: 10x4cm x 3m(largo)-3€(unidad) [para estructura horizontal: 46m- 46€]
Listones: 4x4cm x 2’5m(largo)-6€(unidad) [bastidores de fachada y cubierta: 83m- 199€]
Postes cilíndricos: diámetro 3cm x 2m(largo)-3€(unidad) [zancas de escalera: 3.75m- 5’8€]
Tarima machihembrada 14cm: 7€/m2 [acabado de fachada: 39m2- 273€]
 
Ferretería
Varilla roscada: diámetro 10mm x 1m(largo)-6€(unidad) [8 barras: 48€]
Bisagras puertas y ventanas: [20€]
Clavos y tornillería (30-50mm): 7€(unidad) [3 unidades: 21€]
 
Metacrilato
Placas de 3mm de espesor: [20€]
 
Aceite
Protector de madera: bote 1kg: 8€(unidad) [2 manos(6 unidades): 48€]
 
Masilla flexible
Sellado del árbol: [6€]