“Todas las mañanas voy a trabajar, voy con muchas ganas y con felicidad. Si alguna vez quieres encontrarme a mí, trabajo en las vías del ferrocarril”
Norberto Aníbal Napolitano, Pappo.
Este proyecto forma parte de un plan más amplio destinado a la rehabilitación y puesta en valor de la estación de ferrocarril de Santa Cruz de Ribadulla y de los espacios que la componen.
La estación abandonada pretende rehabilitarse introduciendo nuevos usos al tiempo que se mantiene un amplio sector como terminal de carga. El ámbito general incluyó unos 5000 m2 de espacio público a redefinir donde se encuentran los andenes y edificaciones existentes como la antigua casa de la estación, un pabellón de aseos y dos naves de carga.
La guinda a toda esta intervención la constituye una pieza que abre una historia en sí misma. El coche-camello, que alberga un espacio de coworking para jóvenes emprendedores y que se realiza gracias a una ayuda europea de compromiso con el rural y especialmente con programas de ayuda a la fijación de población en ámbitos rurales.
Para dar impulso a esta iniciativa se plantea la recuperación de un vagón cedido por el Museo Nacional del Ferrocarril, que se corresponde con el último ejemplo de la histórica serie 593 de Renfe conocido popularmente como “camello” por sus dos jorobas, en la parte superior, donde se disponían los equipos de aire acondicionado gracias a los cuales estas unidades introducen una mejora y modernización en la media distancia en los años ochenta, como explica Juan Carlos Casas en su libro “593 datos sobre los trenes FIAT 593”.
El espacio interior se articula de manera flexible en tres espacios de alrededor de 20 m2 cada uno: auditorio, zonas de trabajo y sala de reuniones. De esta manera y respetando la estructura y arquitectura original de la cabeza tractora, ésta se actualiza para su nueva vida.
En la actualidad el tren recibe intervenciones artísticas de graffiteros que le van dando diferentes acabados según la temporada…